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Reseña histórica

Hitos de nuestra Historia

Extracto de publicación “HOSPITAL SAN MARTIN DE QUILLOTA, APUNTES PARA CONSTRUIR SU HISTORIA”, de la funcionaria Carmen Gloria Quilodrán, ponencia que fue publicada en el Boletín Histórico de la Sociedad de Historia y Geografía de Marga Marga en septiembre del 2014.

El Hospicio

Los primeros antecedentes históricos que se manejan respecto a la creación de instituciones de beneficencia ligadas a la salud en la zona se generan tras el deceso de Doña María del Carmen Benavides y Mujica . Dama quillotana, declarada hija ilustre de la ciudad el año 1999, dedicó su vida a la religión y a los desamparados. A su muerte, el Hospicio que mantenía para enfermos de escasos recursos en 1849, quedó a cargo del sacerdote José Martín González, quien mantuvo el cuidado de ellos en una chacra familiar, en las afueras de la ciudad. Debido a la imposibilidad de seguir manteniendo esta obra, el Padre Martín motivó a un grupo de distinguidos vecinos de la Villa de San Martín de la Concha del Valle de Quillota, quienes se reunieron en el verano de 1856, “a pleno campo”, resolviendo iniciar así una campaña para reunir fondos y construir un Hospital. Destacan como líderes el presbítero Martín González y los distinguidos vecinos Francisco Castro y Francisco González Orejan. No les fue fácil la recaudación de fondos debido a que en ese entonces las preocupaciones de los habitantes del curso medio del Valle de Aconcagua se enfocaban hacia temas más mundanos, por tanto las primeras donaciones las hicieron ellos mismos.

La Sociedad de Beneficiencia de Quillota

De esta manera, la organización de los vecinos dio pie para que el 7 de mayo de 1857 fuese colocada la primera piedra del establecimiento que hoy se denomina Hospital San Martín de Quillota. El amplio edificio de madera y adobe fue inaugurado el 11 de Mayo de 1860 en una ciudad casi completamente colonial, y recibió el primer paciente a fines de junio del mismo año. El Hospital quedó a cargo de la Sociedad de Beneficencia de Quillota, bajo la administración de religiosas de la Congregación Hospitalarias de San José. El edificio era imponente y se veía perfectamente desde el otro lado del río, es decir, desde la localidad de Boco.

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Primer Libro de Registro de Pacientes

Según consta en el Primer Libro de Registro de Pacientes, volumen conservado celosamente por este recinto asistencial y que resguarda personalmente su Director, el primer paciente que se hospitalizó, lo hizo un 29 de Junio de 1860. Se trataba de Don José Cortés Rojas, 40 años, casado. Hijo de Pedro Cortés y María Rojas, natural de Putaendo y de ofició “peón”. El diagnóstico de ingreso fue: “Idropecia”, siendo dado de alta el 23 de julio de 1860.
En una reseña histórica elaborada por el doctor Patricio Cereceda Valenzuela, actual Jefe del Servicio de Urgencias del establecimiento, encontramos lo siguiente: “De esta manera, desde entonces que el Hospital San Martín ha tenido una particular cercanía con su comunidad usuaria ante los diversos requerimientos de la misma. Cabe señalar que en ese entonces había muy pocos hospitales en nuestro país y la realidad sanitaria era muy precaria. En nuestra región existía desde 1790 el Hospital San Juan de Dios de Valparaíso, actual Hospital Carlos Van Büren, y desde 1847 el Hospital de San Felipe”.
Por su parte, en el libro “DE VALPARAISO A SANTIAGO” escrito por Benjamín Vicuña Mackenna, éste nos relata algunos antecedentes del Hospital de Quillota. Transcribimos textual: “Casi a los pies del cementerio hallase situado el hospital de Quillota, como se halla generalmente el mesón de despacho al menudeo, a la puerta de la fábrica por mayor, sin más diferencia que en vez de cajas de latas, se expende la mercadería en féretros de álamo o en mortajas de jerga. El hospital es un edificio basto, de tres claustros bajos, con salones en cruz, que podrían contener cómodamente ciento i ciento cincuenta enfermos”.
Además, a este prohombre clave en la segunda mitad del siglo XIX en nuestro país le llama la atención las siguientes inscripciones esculpidas en planchas de mármol a la entrada de la sala principal del hospital, que contienen la fecha de la colocación de la primera piedra y los nombres de los benefactores que hicieron posible esta obra.

La de la derecha dice así: “ETERNA GRATITUD A LOS FUNDADORES DEL HOSPITAL DE QUILLOTA SEÑORA MERCEDES GAC DE FURNER I LOS SEÑORES FRANCISCO GONZÁLEZ OREJAN, JOSÉ VICENTE SÁNCHEZ I SUS DIGNAS ESPOSAS. SE COLOCÓ LA PRIMERA PIEDRA EL 7 DE MAYO DE 1857”.
La de la izquierda: “HONOR AL FILÁNTROPO PRESBÍTERO SEÑOR MANUEL JOSÉ GONZÁLEZ GALLARDO ENCARGADO DE LA OBRA DEL HOSPITAL DE QUILLOTA. INAUGURADO EL 11 DE MAYO DE 1860”.

El historiador pudo observar, en la sala de recepción, los retratos de las benefactoras señoras Gac de Furner y Furner de Sánchez, y del más entusiasta protector del hospital, don Francisco González Oreján.

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El Terremoto de 1906

Mientras era Administrador del Hospital el Sr. Rafael Ariztía el año 1906, un devastador terremoto con epicentro en Valparaíso, destruyó el edificio hospitalario y gran parte de las construcciones más vetustas de la ciudad, principalmente las iglesias. El resumen estadístico para el Departamento de Quillota, que por entonces ostentaba una población de 60.000 personas, indica un total de 334 muertes y una pérdida de $3.525.000. La cantidad de heridos fue incontable .

El Intendente de la Provincia, Sr. Enrique Larraín Alcalde, tuvo que enviar una persona de confianza a transmitir un telegrama al Ministro del Interior, trayecto que el emisario debió realizar desde Valparaíso a lomo de caballo, considerando que las líneas del tren estaban dañadas. Apenas esta importante vía de comunicación fue reparada, una semana después, muchas familias porteñas utilizaron este medio para buscar refugio en la ciudad de las paltas y en ella rehacer sus vidas.
Quillota, capital de Departamento, la formaban 14.000 personas y sufrió un terremoto engañador, ya que aunque no fueron muchos las casas caídas, en su mayoría quedaron con daños irreparables.
Con las instalaciones sanitarias en el piso y una demanda en aumento de atenciones médicas, el Sr. Ariztía supervisó la construcción de galpones que subsanaron la difícil situación, se organizaron ollas comunes y se dio cristiana sepultura a los fallecidos.

Un antecedente que confirma la situación infecciosa de la región, es la aseveración del Encargado de la Organización de los Servicios Médicos de la ciudad puerto, quien aseveraba que: “si no se desarrollaron las epidemias esperadas, fue gracias a la higienización violenta” . Gracias a la excelente gestión del Dr. Grossi, que además permitió hacer economía en insumos médicos, fue factible traer a Quillota: sulfato de cobre, de hierro, de cresil, y algodón.

La reconstrucción se hizo poco a poco, con recursos reunidos entre los vecinos. Pero el edificio que albergaba al Hospital no logró recuperar su amplia estructura y se fue construyendo en forma paulatina, en la medida que los recursos locales lo hicieron posible. Pero nunca se pudo terminar bien, como todos esperaban. El edificio de madera y adobes nunca volvió a ser, lo que fue.
De los albores del Siglo XX, sólo hay algunas fotografías de las salas del antiguo hospital hacia los años 1930 y 1938, en las que destacaban como en gran parte de los hospicios de la época, la presencia de religiosas que hacían las veces de enfermeras y cuidadoras de quienes se encontraban hospitalizados.

Continuando con la reseña histórica antes mencionada, ésta relata que en 1942, en momentos en que el mundo se veía azotado por la Segunda Guerra Mundial y en nuestro país el Frente Popular liderado por el Partido Radical se encontraba en pleno auge, nuevamente la comunidad quillotana se organizó con el propósito de renovar ese viejo hospital, el que ya contaba con 82 años. Según consta en algunos documentos, hubo dos personajes que lideraron esta nueva cruzada de la comunidad quillotana: el Doctor Alejandro Vázquez, un gran prohombre de la ciudad, que fue Director del Hospital y creador del primer Club Rotario; y el Alcalde Vasco Valdebenito García, quien, durante dicho año, ante el Congreso Nacional gestionó la destinación de los fondos necesarios para construir un nuevo Hospital. Tales oficios dieron sus frutos a través de la Ley Nº 7.379, promulgada por el entonces Presidente Juan Antonio Ríos y el Ministro de Hacienda Guillermo del Pedregal. El nuevo Hospital, que es el actual edificio del establecimiento, y emplazado a una cuadra del recinto antiguo, se construyó entre 1944 y 1948, permaneciendo desocupado por falta de implementación durante tres años.

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Actual Hospital San Martín

En mayo de 1951, el actual edificio fue equipado y entró en funcionamiento, con una capacidad de 100 camas para pacientes hospitalizados y una dotación de diez médicos; sin especialidades, ni servicio de Urgencia, los que fueron desarrollándose en los años posteriores. Un dato no menor es que, en ese entonces, la ciudad de Quillota contaba con cerca de 30 mil habitantes.

Nuevos terremotos en los años 1965, 1971 y 1985, destruyen templos y casas. La ciudad se va transformando y creciendo inconteniblemente, mientras su Hospital se va adaptando a este incremento de la población y a las nuevas necesidades sanitarias de la misma. Poco a poco fue aumentando la dotación de personal del recinto asistencial, así como el grado de especialización del mismo, llegando en la década de 1990 a erigirse como uno de los hospitales públicos del país que se mantuvo en la vanguardia de un particular modelo de atención centrado en sus usuarios y pacientes, lo cual fue de la mano con destacados médicos y profesionales que por años entregaron lo mejor de sí en pos de una atención de calidad a toda su comunidad usuaria.

Sin embargo, el vetusto edificio construido para atender la demanda sanitaria de poco más de 30 mil personas se fue haciendo estrecho y disfuncional. En la actualidad, y tras más de 60 años de uso constante, son cerca de 300 mil los usuarios de las provincias de Quillota y Petorca quienes son potenciales pacientes del establecimiento, por lo que se ha tornado urgente una nueva edificación. Fue así como, nuevamente, las voluntades se aunaron por parte de la población y autoridades de la zona, lo que posibilitó que a fines de la década reciente se anunciara la construcción del nuevo Hospital Biprovincial Quillota Petorca, el que debiese iniciar su construcción a fines del año 2015.

Qué duda cabe que este nuevo recinto será el depositario de toda una tradición de servicio que por más de 155 años ha caracterizado a este tradicional establecimiento de salud que se ha enquistado en el corazón de su comunidad usuaria, hacia la cual vuelca todo su actuar. Por ello es de suma importancia hacer saber a las nuevas generaciones de trabajadores del Hospital San Martín que el nuevo recinto no nace de la nada, sino que es fruto de más de un siglo y medio de trabajo en pos de la salud pública de Quillota y sus alrededores.

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